Testimonios Fundación

Ruth Paz 1

Testimonio Paciente: Iris Soto

  • 25 octubre, 2012 15:10

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“No tengo cómo agradecer  la ayuda de la Fundación”

Son infinitos los testimonios de pacientes que fueron apoyados por “El ángel guardián de los niños más necesitados” como era conocida la distinguida señora Allen Ruth Paz.

Uno de ellos es el de Iris Soto, quien después de muchos años nos contactó para compartir su experiencia con la Fundación y sobre todo, su agradecimiento por la mano amiga que le ofreció su ˋfamilia angelicalˊ, liderada por doña Ruth Paz.  A continuación presentamos su testimonio:

“Soy seguidora de la página de Facebook de la Fundación Ruth Paz, créanme que son como mi familia, son muy especiales para mí. Cada uno de los casos que leo me llenan de felicidad porque otras personas como yo son beneficiadas por la colaboración y cuidados especiales que brinda la Fundación Ruth Paz.

Yo tuve el privilegio de conocer y  ser apoyada directamente por la señora Ruth Paz,  los señores Juan Paz y José Strong (son los que recuerdo). Ellos se ocuparon de mí de una manera muy especial. Aún recuerdo como si fuera ayer que fue mi primer viaje en avión, y déjenme comentarles una anécdota que no la olvidare jamás:

Aún me río cuando recuerdo que el snack que nos dió la azafata en el avión había una tarequita que contenía margarina en forma de flor y la miré tan rica que pensé que era un dulce. Como me fascina el dulce lo cogí con la cuchara, me lo puse en la boca de un bocado y me lo tuve que tragar de un solo. Lo peor es que no me gusta la margarina.

Aún recuerdo la sonrisa de la señora Ruth al ver mi gesto de disgusto y como yo no hablaba nada de inglés, no le entendí nada lo que me dijo. Ella me enseñó que la margarina era para el pan y me regaló el de ella,pero no me gustaba la margarina.

A mi regreso ella me recibió en San Pedro Sula y estuve en su casa, creo que dos días.  Ahí comí en su mesa y conocí a Mary Ann. La admiré desde que la conocí por tener a una madre tan bonita (con unos bellos ojos azules), que era tan buena.

En el año 1993 viajé a San Pedro y fui a visitar la casa de la señora Ruth, ella me recibió por un momento, pero recuerdo que la miré llena de alegría y felicidad pues era mi deseo verla ese día y gracias a Dios me lo concedió. Fue la última vez que la miré, para ese entonces yo tendría 20 años.

Después tuve acceso al Internet, he navegado y revisado todo lo que correspondía a la señora Paz. La noticia de su fallecimiento me dolió como no tienen idea, pero bueno, son los designios del Señor y sé que se ha llevado un ángel más a su morada.

No he viajado a Honduras todavía pero créanme que lo haré en el primer momento que tenga, y seguro les visitaré. No tengo cómo agradecer la ayuda que la Fundación y los médicos me dieron, me siento casi perfecta. Tengo movilidad completa de mi cabeza, mi brazo  y me siento bien, con cicatrices en mi cuerpo a causa de las quemaduras pero me han enseñado que sí existen ángeles en la tierra y que Dios no se olvida de los más necesitados.

Gracias por estar ahí y continuar con lo que la señora Ruth Paz inició. Mi admiración para Mary Ann y muchas bendiciones a cada una de las personas que son parte de lo que yo llamo mi familia angelical y que de una u otra manera aportan un granito de arena para dar felicidad y esperanza a las personas más necesitadas.

Y, por supuesto, pueden publicar mi historia sin ningún problema, soy testimonio vivo de lo que la señora Ruth Paz hacía por nosotros los niños más necesitados e hijos de padres con muchas limitaciones económicas. Ahora la Fundación continúa haciendo mucho más cubriendo tantas necesidades que se presentan en nuestro país y más en la zonas donde las personas son de escasos recursos. Gracias y mil bendiciones.”

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La Fundación Ruth Paz es una organización sin fines de lucro que está exenta de impuestos federales bajo el artículo 501(c)(3). Las contribuciones que se reciben pueden ser deducidas del impuesto sobre la renta.

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